¿No tienen la sensación de qué, en todo esto, hay un límite y que cruzando ese límite no hay nada? ¿No les parece que esta neurosis, está búsqueda neurótica del impacto, la sorpresa, el golpe en el estómago, tiene un techo, un hasta acá en la imaginación aunque siempre se le encuentre una nueva vuelta de rosca?Tal vez ni siquiera me explico bien porque yo no lo entiendo bien, pero bue...tampoco es tan importante.
Ahora, convengamos una cosa: Gran Hermano Vip es medio berreta, con estrellas, estrellitas y estrelladas venidas a menos que, fijensé que es todo un dato, ni siquiera han bailado UNA vez por lo menos en lo de Tinelli. Nada.
¿Será que no consiguieron estrellas de fuste o, más bien, que la pensaron bien porque de estos bananas pueden sacar un provecho mayor, acaso por esa misma sed de volver a ser parte de la pantalla?
No sé, lo cierto es que con estos personajes de gran Hermano Vip va a ser más fácil ensañarse que con los deserebrados que estaban antes porque, convengamos, pegarle demasiado a Male, a Diego, a Juan y Nadia no tenía mucho sentido: eran apenas sedientos cualquierones con ganas de ser parte del mundo del espectáculo y la fama como, que se yo, Roberto Petinatto, Jorge Lanata, el Chavo Fuks, Jorge Ginsburg, Wanda Nara.
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