
No creo que genere simpatías lo que voy a decir: me da profunda pena ver construirse la desgracia a quien supo construirse una identidad de glorias pasadas. No en el momento en que jugaba al fútbol, sino luego. Maradona es el futbolista de la era de la televisión, que coincide con la era de la representación, de la sobredeterminación de la imagen, y la era del fútbol como negocio. Esto, en sí, no es malo ni bueno: es, simplemente.
De ahí en más, Maradona se encargó de reinventar un pasado que le redima el presente. Siempre la misma historia. Inventar un pasado para redimir el presente: y además hay tantos testigos de ese pasado, que pareciera que eso exime del presente. La tilinguería de la Patria Mediática tendrá su día de euforia, mientras afilan los colmillos para picarle la carne y luego, redimirlo: por las glorias pasadas.
Bianchi es metódico, mas serio, un poco más pausado, constante: incluso, Bianchi es pura promesa, puro presente, pero siempre con perseverancia, trabajo, paciencia. Eso no cuaja en la tilinguería de la Patria Mediática. Eso, por supuesto, solamente es entendido por quienes no sentimos “lo popular” como algo vulgar, tosco, superficial e idiota. Completamente idiota.
Habrá que esperar a que los que ahora brindan con guirnaldas, mañana se vuelvan picadora de carne, pasado rediman al “ídolo” televisivo, y pasado, cuando ya aparezca otro que lo reemplace, bueno, vuelta a comenzar.
No es víctima de este mecanismo su fiel seguidor, ese que llaman “El Diego”, ese payaso que si se lo nombra como payaso –sustrayéndose de su relato, aceptado y amplificado por la tilinguería, de sus “glorias pasadas”- algo raro se quiebra: un consenso, vulgar y estúpido, como todo consenso donde ciertos personajes de pronto se vuelven nacionales y populares.
La glorias pasadas que volvieron millonario a este jugador de fútbol, existieron, no como las cuentan, no con esas farsas festivas, no fueron así, pero de cualquier modo, no importa lo que fueron si solo sirven para legitimar de modo patético la propia destrucción de esa farsa. Pobre del que ande con su pasado a cuestas para antes de adelantar un paso tenga asegurada una disculpa. Seguridad jurídica, que le dicen.
4 comentarios:
LUCAS:
Tenes razón. Son dos modelos con valores distintos. Uno encarna la esperanza y el otro a la ilusión.
Bianchi es la esperanza: metodología, constancia, voluntad, esfuerzo, cultura del trabajo. Esos valores han sido degrados por "los patricios" a lo largo de los años.
Maradona es creatividad, barroco, fuego, explosión. Es la encarnación de una fantasía que prende muy bien acá, en Napoli, en el Caribe, la del genio que sin esfuerzo ni estudio ni sudor logra crear y logra el oro. Son los valores propuestos por "los patricios" para el pueblo degradado: es lo que el quini6 es a la caja de ahorro. Le critican ser popular, ser bocón, sus impuresas. Pero lo malo es su ilusorio modelo de desarrollo.
La esperanza requiere esfuerzo, requiere trabajar para acceder a un futuro. La ilusión es eso: pura ilusión.
Permítanme disentir. Yo no creo que Maradona encarne el no esfuerzo.
Aún tengo presente el mundial 90, donde con un tobillo del tamaño de una cabeza hizo cosas que ningún otro con 3 piernas habría podido.
A mí me parece que se lo subestima cuando se tilda de ilusorio su modelo de desarrollo.
Deben haber 200 ó 300 personas en un mundo de 6000 millones que tengan la lucidez con la que el Diego ve el fútbol, grupo en el que incluyo a Carlos Bianchi.
Yo discrepo con la designación de Diego por algo más si se quiere elemental.
La vida útil de Bianchi como técnico -más por elección propia que por una realidad fundamentada- está más cercana al ocaso. Tal vez esta fuera la última oportunidad que tenía.
O tal vez no, si esto que nace sucumbe en el mundial del 2010.
Tampoco creo que habría aceptado el puesto de haber visto los contratos leoninos que Grondona firmó con los rusos, con cláusulas tácitas incluidas. Ésas que hablan de qué jugadores deben jugar sí o sí porque en ellos está el quid del negocio.
Por este motivo, quizás éste no fuera el momento del Virrey, y no por la animadversión que Grondona siente por él. Después de todo, el Padrino está más allá de todo y hasta puede condescender con tenerlo de técnico, siempre y cuando le deje cumplir los contratos con la mafia rusa y haga jugar a la selección en países tradicionalmente futboleros como Georgia o Kazajtán.
Che yo me puse contenta con el diego en la selección. beso
????
Sacrificio hace el que labura en una fábrica, ponele la de Naranpol, del peronista Galán. Haciendo turnos de 24 horas y trabajando en negro. Esquivando los choros drogados para tratar de llegar al trabajo. Eso es hacer sacrificio.
No un tipo que corre atrás de una pelota. Que se dejen de robar con eso.
César.
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